# DE VISITAS

Panamericana Sur

Un viaje desde Bogotá (Colombia), hasta Buenos Aires (Argentina) a bordo de tres Kawasaki KLR 650.
Los pilotos, mi padre y mi tio.
En este viaje la ruta es cosa de cada día.
Y como es imposible preveerlo todo, ninguno aseguro estar listo para arrancar.

Con cariño. -->



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ENTREVISTA TERRA TV

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Conclusiones de viaje

domingo, 23 de agosto de 2009

Día 3 Cali a Pasto FUGA DE CEREBROS


El viaje parece no empezar hasta que estemos fuera de las ensanchadas fronteras de este país, pero no logramos irnos.


Para terminar los pastusos y mi padre insiste en que nos comamos a un lindo roedor llamado Cuy o Curí, igual al que asesinó mi hermana  y mi prima unos 12 años atrás.

En la noche hay un pequeño encuentro con amigos en el festival de pasto y luego una noche llena de expectativas frente a la supuestamente saturada, aduana de Rumichaca.

Día 2 Ibagué a Cali GIRANDO SOBRE EL EJE


Una foto del ancestral “Expreso Cafetero” nos recuerda que giramos sobre el eje cafetero en dirección al Valle del Cauca. Rodando sobre la línea y escalando montañas hasta la ciudad de Armenia. Recuerdo con desgano el mareo que producen estas curvas, pero, la moto no marea.


Luego de pasar por tierras Cuyabras y visitar a la abuelita, seguimos hacia Cali, pasando trenes cañeros a algo más de 80 kilómetros por hora atravesando el primer tramo reconocido como carretera Panamericana Sur.
Y por último Cali de noche, Cali.
Porque las caleñas son como las flores.


THE COSMIC ONE
ALGO DE SALSA

sábado, 22 de agosto de 2009

Día 1 Bogotá a Ibagué - LET THE GOOD TIMES ROLL


El equipo decidió, gracias, nadie sabe que, planear este viaje a través de sur América. Imagino que las inquietudes personales de cada uno y a la charla más cara hasta el momento para mi padre, fue la motivación de esta travesía. La charla más cara porque todo surgió de una improvisada conversación en mi apartamento en la 85 con autopista, que hoy toma forma, en esto.

Al igual que el origen de esta travesía todo su desarrollo es hijo prodigo de la improvisación, ya que cansados de intentar generar una ruta o un método y hasta un presupuesto decidimos arrancar con un destino, un tiempo límite, y tres camisetas junto con sus pantalones.

Así, como se debe vivir la vida, sin itinerario, dimos inicio al primer día de 60, rumbo a Cali. Gracias a unas necesarias fotos con los patrocinadores poco oficiales del viaje, nuestro primer intento de poner orden falló, por lo que la travesía tuvo que ser reducida a la ciudad de Ibagué, ubicada a cuatro horas de la capital.

Gracias a los nervios y a mi también improvisada calidad como fotógrafo, logré disparar estas, desastrosas, pero ilustrativas fotos de la carretera.

Me dio cosa tomarle foto a la avena del Espinal, así que lo vamos a a dejar de ese tamaño.



Desde ahora y para siempre:

No me disculpo por mi ortografía.



Con Cariño.



jueves, 20 de agosto de 2009

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca debes rogar que el viaje sea largo, lleno de peripecias, lleno de experiencias. No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes, ni la cólera del airado Posidón. Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta si tu pensamiento es elevado, si una exquisita emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo. Los lestrigones y los cíclopes y el feroz Posidón no podrán encontrarte si tú no los llevas ya dentro, en tu alma, si tu alma no los conjura ante ti. Debes rogar que el viaje sea largo, que sean muchos los días de verano; que te vean arribar con gozo, alegremente, a puertos que tú antes ignorabas. Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia, y comprar unas bellas mercancías: madreperlas, coral, ébano, y ámbar, y perfumes placenteros de mil clases. Acude a muchas ciudades del Egipto para aprender, y aprender de quienes saben. Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca: llegar allí, he aquí tu destino. Mas no hagas con prisas tu camino; mejor será que dure muchos años, y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla, rico de cuanto habrás ganado en el camino. No has de esperar que Ítaca te enriquezca: Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje. Sin ellas, jamás habrías partido; mas no tiene otra cosa que ofrecerte. Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado. Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia, sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.